ENSAYO






Tu boca, siempre viene a mi mente tu boca, ese
animalillo tímido y palpitante. Tu boca
anhelante me quema la memoria. La sola vista de tus labios rojos me enciende la llama del profundo deseo. Tu boca resume los motivos últimos de vivir. Es tu boca el torbellino que me arrastra hasta el
sinfín de tu sexo amor. Tu boca es reto sensual que siempre enfrento. Tu boca con la palabra tras los labios, a punto de explotar. Tu boca es prisión de mi beso, botín de mi piratería nocturna. Mi beso busca y encuentra las perlas que esconden tus labios guardianes. Tu boca es flor que se me ofrece en primavera. Es copa afrodisiaca para mis sentidos. Tu boca mordiendo cada trozo de piel, arrasando y conquistando territorios
inexplorados. Tu boca es tu corazón a flor de piel, es tu sangre. Tus labios son fruta madura. Tus beso es todo lo que deseo; tu boca es el alivio, es mi blasón de guerra, mi motivo, mi fin, mi causa, mi cómplice, isla salvaje e indómita. Tu boca es el salvaje volcán que libera tu fuego cuando tu cuerpo continental hace erupción. Te pareces a América; me pierdo en la curva infinita de tu sudamérica ecuatorial. Me quemo en tu cinturón de fuego y respaso mil veces la cordillera volcánica de tu pecho tropical. Tu boca me sabe decir cosas divinas, mundanas y sucias que me torturan y enloquecen de pasión. Tu boca es el perfecto termómetro del amor. Cuando miro tu boca roja y tentadora no puedo resistirme, sucumbo siempre al encanto vicioso de tu boca. Tu boca me abrasa, me quema, me abandona y me rescata. Tu boca, siempre y por siempre, en cualquier lugar, tu boca.